
![]() tu actividad física Durante esta fase de reintroducción de carbohidratos, junto a tu dieta debes comenzar a practicar actividad física de forma regular. Varios estudios muestran que el ejercicio es muy beneficioso y ayuda a: • reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares o diabetes • reducir la grasa abdominal visceral • mantener la pérdida de peso durante más tiempo • mejorar la calidad de vida y autoestima El objetivo del ejercicio durante esta fase no es convertirse en un atleta ni acelerar la pérdida de peso, sino aprender a vivir en equilibrio con tu dieta y tu cuerpo. Asegúrate de hacer ejercicio regularmente aunque sea por períodos cortos. Comienza por utilizar las escaleras en vez del ascensor y andar con tu familia o amigos los fines de semana. Descansa cuando te sientas moderadamente cansado. El mejor ejercicio es aquel de intensidad media: andar, montar en bicicleta, nadar, ocuparse de la jardinería de la casa e incluso realizar tareas domésticas. Es conveniente organizar un programa de ejercicio con tu médico teniendo en cuenta tu estilo de vida, tus preferencias y qué actividades son posibles y compatibles con tus tareas diarias. Te sugerimos que fijes objetivos específicos y alcanzables en cada paso: En la fase 3A: 2 horas de ejercicio por semana a tu ritmo (por ejemplo, 10 minutos de ejercicio dos veces por día, 6 días a la semana) Intenta aparcar el coche a 10 minutos andando del trabajo o ve andando a hacer la compra En la fase 3B: aumentar progresivamente a 3 horas semanales. Aumenta la distancia entre el parking del coche y el trabajo a 15 minutos andando. En esta fase debes andar media hora los domingos y aumentarlo progresivamente a una hora. En la fase 3C: aumentar lenta y progresivamente a 4 horas semanales. Además de esto, debes considerar hacer algún deporte que te guste o ir al gimnasio. Consúltalo con tu médico. |